21 de octubre de 2012

Tercera etapa de mi vida. Capítulo primero, vuelven los monstruos.

A día de hoy solo puedo decir, que razón tenía. Sí, tenía razón, yo misma. En mi primera entrada. La recuerdo perfectamente. El título del blog, también lo dice todo. Pensé que ya nunca más habría monstruos, al menos, dentro de mi vida o a mi lado. O tan ilusa de mi, me decía ya no me van a hacer daño. Hace poco tiempo, cuando aún todo iba de maravilla, me decía, ahora soy una cazadora de monstruos espectacular. Hasta pensé que ese alguien, me ayudaría a cazarlos y nunca me harían sufrir más. Estaba tan cegada, que me creí todo. ¿Sabéis? La felicidad nubla la vista. El amor lo hace. Te piensas que todo va bien y de repente, pumba, adiós a todo. Te chocas con el frío suelo. Te das de bruces y te rompes dos o tres huesos. Y dices, joder, que estúpida he sido. ¿Qué qué ha pasado? Pues os lo diré, resulta que cuando creía que no habían más monstruos, ¡los había! joder, si los había. Monstruos disfrazados de personas. Muchos. Por todas partes. Pero cuando llega un rayo de sol en tu oscuro pozo, te crees que ese sol va a estar ahí por siempre, que nunca se va a hacer de noche, que nunca va a llegar el frío, el jodido invierno. Pero llega. Claro que llega.   Y creo que es que cuando se tiene frío, nunca habrá alguien ahí para abrazarte. Para calentarte las manos y para que te deje su puta sudadera. Malditos traidores. A día de hoy, solo me queda decir, que he sido una jodida estúpida. Que puede que no me arrepienta de esto. Pero que al final ha terminado por aplastarme y hacerme más pequeña, de lo que ya lo era. No quiero ser negativa, pero tengo todos mis recuerdos, mi sangre, mis lágrimas, mis pensamientos, mi pasado, mi presente y mi futuro, metidos en una caja, una caja que sostengo con mis propias manos y ahora mismo, me está diciendo, que no espere nada de nadie más. Nunca.

20 de octubre de 2012

Juegos que terminan por destrozarte.

De un día para otro, me dices, punto y final, aquí acaba esto. ¿Y qué se supone que tengo que hacer yo? ¿Qué coño hay que hacer cuando pierdes a la persona que más querías y es imposible de reemplazar? ¿Hago como si nunca te hubiera conocido? ¿Ya no te vuelvo a hablar más? ¿Borro tu número de teléfono? ¿Cojo algodón y alcohol, y me dedico la tarde entera a borrar nuestro número de todos los libros escritos con permanente? ¿Elimino de mi reproductor, todas las putas canciones que me recuerdan a ti? ¿Quito de mis películas favoritas, la que 'vimos' juntos, para tener que volver a verla nunca más? ¿Quito de mis fondos de pantalla todas tus fotos? ¿Paso de página sin más? ¿Me miro al espejo y sonrío?  ¿Me seco las lágrimas y saco una sonrisa, como si nada hubiera pasado? ¿Me fijo en otros chicos y no pienso en ti? ¿Me tomo una pastilla que me vuelve amnésica para no tener que volver a sentir esto que siento? ¿Borro tu nombre de mi pared? ¿O borro tu nombre de mi corazón? ¿Borro todos los sms? ¿Las conversaciones? ¿Las promesas incumplidas? ¿Borro todos los momentos que recuerdo contigo? ¿Qué hago con tus 'te quiero', guardados en mi mente? ¿Qué hago con tu voz escondida en mi corazón? ¿Y con tu sonrisa que me iluminaba? ¿Y con tu imagen de mi pensamiento? ¿Quito del calendario el día en el que te conocí? ¿Le digo a todos que toda está bien y que volveré a sonreír? DIME, QUE COJONES HAGO. DÍMELO, PORQUE YO ESTOY PERDIDA EN UN OCÉANO DE LÁGRIMAS. 
Intento no pensar en la última frase de nuestra despedida. Pero lo hago. Nadie tiene ni puta idea de lo que me duele. Siento que para ti no es duro y a mi eso, me destroza más.  Me gustaría odiarte, en realidad. Pero sé que sería incapaz de hacer eso. Nunca lo he hecho, no lo voy a hacer. ¿Quién es la que ahora está tirada en el suelo llorando y tiene pesadillas? Soy yo, no tú. Ya no pido que regreses, ni que vuelvas a mi vida sin más, sin ningún sentido. Tampoco quiero la lástima de nadie. Simplemente, tenías que haber pensando un poco más en mi. Te he intentado dar lo mejor de mi, a cada segundo. Te quería dar todo y supongo, que de tanto que te intentaba demostrar, no he hecho nada. O al menos, lo he hecho como el puto culo. Porque ya no te tengo y duele. Duele tanto, que me estoy consumiendo poco a poco. ¿Sabes lo que más me jode? Me jode haberte hecho perder el tiempo. Haberte hecho daño. No haberte dicho todo lo que te tenía que decir. Me jode haberte perdido. Me jode no ser nadie ya, para ti. Me jode no haber sido suficiente.  Me jode que no vaya a escuchar nunca más un te quiero tuyo. Me jode haber sido tan gilipollas. Tan gilipollas, de haber dejado que algo tan bonito, se marchitará. Tenían razón, cuando todo iba mal, no tenía que haber dado de si más esto. Porque hay situaciones que por mucho que las estires,   no estiran. Al revés, se convierten en cosas diminutas que solo se pueden ver con un jodido microscopio. ¿Y sabes? Lo nuestro podía ya ser minúsculo, pero te digo , que mi corazón era la cosa más grande que te había entregado entre toda la mierda. ¿Y sabes otra cosa? Mi corazón rebosa, o mejor dicho, rebosa de amor por ti, pero son frágiles, muy frágiles. Y el mío ya tiene grietas y por las grietas, las cosas se escapan. ¿Entiendes lo qué quiero decir? 
Puede que me vaya, pero eso no quiere decir que desaparezca. Pero hay juegos que duelen y este es uno de ellos. El amor. Porque yo si que lo he sentido por ti. 

10 de octubre de 2012

Confieso esto.

Ojos vidriosos. Empiezas a temblar. Se te cae lo que llevabas en las manos. Tu mente vuelve a recordar las palabras que te ha dicho. Primera lágrima, cae de tu ojo derecho, hasta tus labios, ahora gruesos. Empiezas a respirar fuerte, no vas a llorar. Claro que no. O tal vez si. Un nudo en la garganta, hace que no puedas respirar con normalidad, comienzas a hiperventilar. Él no se puede ir. Él no, por favor, él no se puede ir así de mi vida, no. Te llevas las manos a la cabeza. Cae agua salada por tus ojos, a las cuales, alguien llama lágrimas. Ha sido todo tu culpa. Te quieres morir. No quieres saber nada más de nadie. De repente, te haces muy muy pequeña.  No sabes que te está pasando, ves todo borroso, tus manos sostienen aún el móvil, la rabia se apodera de ti, lo tiras al suelto, se cae a pedazos. Como tú. Como tú ahora mismo. Necesitas cargarte algo más, para ver, que no eres la única que se está rompiendo, para ver que no es la única que está destrozada. Andas unos cuantos pasos, sin respirar, atascada en lágrimas, ves lo que tanto te ha jodido,  el espejo, tu reflejo, tu propio reflejo, tú. Ha sido culpa de la del espejo, el se ha llevado lo que más quería. Te das cuenta tarde. Tu mano se dirige hacía la persona que te ha arruinado la vida. Y el espejo, se hace añicos. Quieres sentirte feliz por haber acabado con ella, pero en realidad, te sientes peor. Ya has cerrado lo ojos para un largo tiempo, cuando tu cuerpo medio muerto, cae al suelo, has parado el golpe con tu cabeza. Ni siquiera ya te das cuenta de como la mano que ha roto el espejo, esta llena de sangre y te está cubriendo a ti entera. Justo encima del corazón. En tu mente notas que ya ha acabado todo, ya no vas a tener que abrir tus ojos rojos y con ojeras ni un solo día más. Pero es solo lo que notas. Los vecinos te han escuchado gritar y un golpe y llaman a que dice ser tu madre. Puedes escucharla decir, ¿por qué hija, por qué?, pero sabes que tus labios no se van a mover para contestarle. La contestación es el duro sonido del silencio. Adiós, quieres decir para despedirte. Pero lo que no sabes es que horas después te vas a levantar en el hospital, con una psicóloga al lado. Vas a hacer terapia, van a curarte la depresión, te van a tener incomunicada. Has estado inconscientes horas, pero te da igual, vuelves a llorar al recordar la conversación, notas que no puedes respirar, alguien se da cuenta y te pone algo que respira por ti. Te sientes más inútil de lo que eras. Sabes que nadie te va a buscar y nadie te va a echar de menos. Pero no puedes evitar, echar de menos a él. Hace horas que se fue, pero es como si hubiera sido toda una vida. No quieres no estar a su lado. Necesitas volver a escuchar sus 'te quiero'. Necesitas levantarme y sonreír porque sabes que él no te va a dejar caer, que va a estar contigo. Quieres que te vuelva a decir, que todo va a salir bien. Que te cuide, que te quiera. Pero no. Lo has perdido por tu culpa. Y duele, porque notas que ahora que ya no hay nadie contigo, a él, le debes mucho, le debes todo y ya no puedes darselo. Le has decepcionado. Quieres dar marchar atrás al jodido tiempo, pero no puedes. Eres incapaz. Lo sientes tanto, que incluso sabes que un perdón, no arreglará nada. Nunca más. Duele. Muy fuerte.
Después te pones a escribir esto y te sientes más estúpida aún. Tengo algo que decirte, eres el único que puede ocupar mi mente, porque eres también el único que podía quedarse a dormir en mi pensamiento. Te echo de menos, bebé. Vuelve, por favor.

7 de octubre de 2012

Ahora. Ahora es cuanto tienes la oportunidad.

Puedes decidir si llorar o reír. Si secarte la lágrimas, apretar los dientes y sacar una sonrisa, aunque cueste, o quedarte en un rincón de esa casa solitaria, llorando, partiendo a pedazos. Tú decides. Tú decides si dejar que alguien te ayude a salir del pozo oscuro o quedarte ahí, sin pedir ayuda y ahogándote en tus propias lágrimas. Es tu decisión, decirle que tu también la quieres o dejarla pasar y tratarla como a una zorra, solo porque te asusta que alguien te quiera tanto como lo hace ella. Ahí esta tu decisión, eligir el miedo o la valentía. Eligir hacer feliz o infeliz a alguien. Tú eres el que dice 'gorda' a una chica, decide si decirselo y que después vaya a su casa a hacerse daño en la baño o callarte la puta boca. Tú eliges si querer a dos personas, porque te gusta sentirte querido y después terminar haciendo daño a las dos, o simplemente querer a alguien, a una sola persona, pero con toda tu alma. Tú eliges si coger o dejar pasar el tren. Tú eliges si vivir o morir. Yo elijo sonreír, pero sobre todo te elijo a ti. A ti, sin más.

Soy nada. Soy nadie.

'Odio esto'. 'Yo también odio muchas cosas'. Y demás palabras que matan. Me sincero y cada vez que lo hago, más daño me hacen, más me machacan y me pisoteen. Duele muy fuerte, pero ellos no lo entienden. No entienden, todo lo que me están llegando a destruir. Como me están consumiendo, poco a poco, como un simple cigarrillo. Y si lo digo, si digo, que me hacen daño, más me hacen. ¿Por qué sabéis qué? Ahora sé que quien tenga la mínima oportunidad de joderte, lo hará. Lo hará muy bien. Hasta tal punto de que se te quitan las ganas de seguir respirando el puto aire, que no sirve para una mierda. Me dijeron, que cuando las cuerdas se rompen, nunca más se puede tocar con ellas. Tienen razón. Yo ya soy inservible. Soy nada. Soy nadie.

El corazón es el que manda, aunque no lo queramos.

La quieres, lo sé. Sé que ella para ti puede ser muchísimo más importante que cualquier otra persona, incluso que yo. Sé que la adoras. Que te mueres por estar con ella. Que tienes ganas de abrazarla y no soltarla. Que siempre está ahí, que tiene contestación para todo, que siempre sabe dar buenos consejos, que diga lo que diga, siempre será adorable para tus ojos. Dímelo, a la cara. Vives para ella, díselo ya. Piensa en mi, ¿a qué ya no sientes lo mismo? Eso es porque solo la necesitas a ella y seamos realistas, era de esperar.  Sé la luz y la magia que desprendes cuando la haces sonreír o reír. O cuando simplemente la haces feliz. ¿Cuánto de tu corazón le pertenece a ella? Dímelo, sin rodeos. Sin lágrimas, no lloraré. Dile que la quieres y que le den a los demás, incluso a mi. El corazón es el que manda, aunque no lo queramos.

2 de octubre de 2012

No dejes que los labios se corten.

El amor, son como labios. Por varias razones, besamos con ellos. Y a veces, un beso puede decir y expresarnos muchas mas cosas que palabras. Las palabras son simples. Lo importante es lo que hagas con ellas. De todas formas, siempre es bonito demostrar el amor, con esos 'te quiero', que salen de nuestros labios, y que sin ellos, no podríamos decirlo. Pero los labios, quieras o no, hay que cuidarlos. Hay que darle mimos. Por eso, cuando estamos en invierno, en esa etapa de frío, de soledad, de viento helado, de nada sin más, nos echamos cacao, para que no se corten. Pienso con certeza, que si cada persona, fuera en la vida del otro, su cacao más dulce y el que mejor cura los cortes, todo iría mejor. Por eso, tengo algo que decirte, me dejes o no, voy a ser tu cacao. Voy a ser quien te cure las heridas, quien te humedezca los labios secos, quien te limpie los cortes y hasta las grietas. Hasta tal punto, de que estés sano, de tus labios estén suaves, sin rajas, sin grietas, solo sonrosados y gruesos, dispuestos a darme besos todos los días del año. Porque recuerda, que los labios son simplemente, amor.

Caic.

Es como un salto al vacío. Estoy en un salto al vacío. En el salto al vacío. No hay nada. Solo... vacío. Y yo lo sé. Pero sin embargo, quiero tirarme. Tengo miedo, claro que si. ¿Pero qué puede pasarme más? Simplemente puede acabar con todo. Arrasarlo. Como todos vosotros, habéis hecho conmigo. Me habéis hecho, cenizas. Nada. No sé ni donde estoy. Solo siento el viento remover mi pelo y sonido del silencio. No quería que nadie me entendiese, no pretendía gustar a nadie, solo pedía que alguien, al menos, lo intentará, aunque no tuviera ni puta idea de lo que yo decía, aunque no le gustará mis manías tontas y desesperantes, que estuviera ahí. En realidad, mientras inspiro aire, que es lo único que me queda, me doy cuenta de que lo único que me salvaría ahora mismo, sería un paracaídas, porque sintiéndolo mucho, yo ya me he tirado de cabeza. Me voy a dar con el suelo, a no ser... a no ser, que tú seas mi paracaídas, ¿te atreves o me dejas caer, como todos lo han hecho? 


Cartas.

Querida amiga, no, bueno, creo que eso es demasiado formal para nosotras. Mejor, empecemos de nuevo.
Hola amiga, ¿sabes? no tengo ni puñetera idea de como empezar esta carta. Empezaré por decirte, que te echo de menos, que siempre, pase lo que pase, me llevaré el recuerdo, de mi mejor amiga, de mi perita, de la mejor personita, que puede haber en todo el planeta tierra. Mientras escribo esto, me caen lágrimas. Porque pienso en todo, en nuestra circunstancia y duele tanto... duele tanto, hasta el punto de que me arranca el aire y el dolor, se lo lleva consigo. Siempre he pensando que la amistad es lo más grande, lo más especial y lo más importante, que pueda existir. Dicen, que las verdaderas amigas se quedan, cuando todos se van. Creo que tiene razón. O al menos es en lo que yo confío, gracias a ti. Gracias a lo que has hecho que aprenda contigo, en todo este tiempo. Eres ese tipo de persona, que deja huella. Que te hace recordar,  el porque tiempo atrás has sido tan feliz. ¿Recuerdas? ¿Recuerdas aquel tiempo tan feliz entre nosotras? Yo si. Yo lo recuerdo, con lágrimas y suspiros, pero sobre todo, con una gran sonrisa. Me has marcado. Sin ti, ahora mismo, no sería lo que hoy en día soy. Ahora dirás, pues a menuda tipa he hecho, porque vaya... no te lo niego, tengo todo la malo, pero dicen que se pega todo, menos la belleza. No quiero ser egocéntrica y acabar hablando de mi, aunque ahora mismo, podría jurar, que estoy cayendo por una cuesta muy empinada, muy alta, que me da mucho miedo, voy a favor del viento y los frenos, ya no funcionan. Solo falta, que venga alguien y me pare. Me diga, que frene. Que yo puedo. Podría nombrar a muchas personas que ahora mismo me lo podrían decir, pero, creo que solo funcionaría si me lo dijeras tú. Tú has sido ese freno en mi vida, que ha hecho que no me de la hostia, que no me tire de cabeza contra esa pared fría y dura. Eres esa persona, que ha hecho que no me caiga. Que siga aquí. ¿Te das cuenta de lo importante que eres para mi? Con esto, no quiero decir, que porque ahora esté cayendo, te necesite, porque bueno, en parte es así, pero es más que eso, es que te necesito. Te necesito para todo. Para contarte un estupidez y riamos juntas. Para hacer que la una a la otra, sonría, sea feliz. Hoy por ti, mañana por mi. ¿Por qué nos estamos haciendo esto? ¿Por qué no puedo dar al botón de reiniciar la partida sin guardar e ir a donde todo aún iba bien? No quiero pensar en un final de esto. Simplemente no quiero que lo haya.  Creo que las amistades no tienen finales, simplemente se dan una pausa, pero siempre, siempre, vuelven a su sitio de origen. Creo que siempre volveré a ti, así que, es normal que ahora te asustes. Podrías cambiar de país... o cambiarte de nombre... Esa sería la única manera de no encontrarte. No, en serio,has sido mi mejor amiga. Aún recuerdo ese seis de Febrero del 2011, ¿te acuerdas tú? Te puse un comentario, porque eras y seguirás siendo siempre mi escritora favorita, y tú me diste las gracias, cosa que no me gusto nada. A partir de ahí, dijimos que nada de gracias. Que estaba prohibido darlas. Pero ¿sabes qué? Yo he incumplido muchas veces esa promesa y porque lo haga otra vez no va a pasar nada. Gracias, amiga. Gracias por ser mi sonrisa durante tanto tiempo. Gracias por tantas tardes de verano pasado, juntas. Horas y horas, hablando. Gracias por ser esa mejor amiga, porque nunca, jamás, habrá otra como tú. Se te podrán parecer en físico, porque eres preciosa, y ni eso, ¿qué estoy diciendo? eres única, especial, maravillosa, una persona jodidamente increíble. Y nadie va a ocupar tu sitio en mi corazón. Puede que ahora mismo, no estés a mi lado de forma fisica, pero estás en el corazón y eso es lo más importante, porque nunca te fuiste, no te has ido y nunca te irás. Eres ya una parte de mi. Una parte de mi personalidad, de mi persona. Gracias por las noches de viernes viendo Pequeñas Mentirosas, con Dani.  Y los partidos de fútbol. Gracias por la mundanza del baúl. Por las carreras para ver quien recogía antes la ropa tendida. Por las tortas virtuales que me dabas  y que me han hecho recapacitar mucho, es más, creo que ahora necesito una de ellas. Gracias por las sonrisas y hasta por las lágrimas de felicidad. Gracias por tus palabras y consejos. Por las conversaciones y por los ánimos. Gracias por un día, sin más, llamarme pera. Gracias por las Cosas de peras y las promesas de peras. Gracias por todos los planes, porque solo podría hacerlos contigo. Con nadie más. Solo tú. Gracias a Justin, por unirnos. Gracias a ti, por escribir, por ser como eres. Gracias por el 16 de Marzo del 2013, aunque no haya llegado aún. Gracias por cuidarme. Gracias por preocuparte. Gracias por hacerme feliz. Gracias por ser tú.
Te echo infinito de menos, las tardes con versiones de canciones. De risas, y sonrisas. Te necesito. Quiero volver a esos tiempos. Me da igual lo que haya pasado. No me voy a arrepentir de nada de lo que he hecho, no sería justo ni para ti y ni para mi, porque me estaría mintiendo. Lo he hecho mal, en muchas cosas, y por todo esa mierda que has tenido que pasar, lo siento. Quiero que recuerdes, que siempre, pase lo que pase, me tendrás. Gracias a ti y a él, por cuidarme, por preocuparos y por siempre sacarme una sonrisa. Me hubiera gustado tener una conversación los tres juntos, espero que algún día, la podamos hacer, aún, si tenemos oportunidad. Gracias por cuidarlo a él, y por haber aparecido siempre cuando más te necesitaba. Espero que sepas, que yo nunca voy a desaparecer y que siempre podrás tenerme de la forma en la que sea. No quiero echar la culpa de lo nuestro, a nadie. Ni siquiera a nosotras. Digamos, que ha sucedido así y punto. Solamente me queda, recordarte que te quiero. Que lo siento. Que te echo de menos. Que necesito ahora mismo abrazarte. Y que da igual todo, que yo sé que te abrazaré algún día. Lo sé, con certeza. Gracias por todo pequeña. Siempre te lo he dicho y ahora lo vuelvo a repetir, eres muy grande, pequeña.
Te quiero.

28 de septiembre de 2012

¿Sabes esa sensación?

Y yo ayer le dije algo, que nunca, nunca escuchará. 'Estoy harta, cansada, solo necesito abrazarte, ¿sabes esa sensación? ¿esa sensación de querer tanto a alguien que parece que se te va a salir el corazón del pecho? Eso es lo que yo siento contigo.' Y creo que fue lo más sincero que le he dicho en todos el tiempo que estoy con él. Porque él no tiene ni idea, pero ni puta idea, de lo que me puede llegar a hacer sentir con una palabra. Creo que ese es el problema. No sabe que lo que dice, para mi, es lo más importante. Que él, se pone por encima de los demás. Porque los demás, son eso, los demás. Y yo no necesito a los demás, yo lo necesito a él, a su sonrisa y a su manera de siempre, siempre, siempre, hacerme sentir mejor. Es la típica persona, que nunca sabrá el efecto que realmente causa en mi, y ese efecto, esa sensación, es lo más grande que hay dentro mi. Como él. Él es mi pequeño. Pero os aseguro, que siempre será la persona más grande para mi. Y a la que más quiero.

Mejor amiga a desconocida...

¿Mejor amiga o desconocida? Creo que alguien debería recordarme que es amiga, que es conocida y que es una completa desconocida. Aunque por lo que sé, hay gente que tiene la mejor de todas las amigas, que después simplemente es como si ya no la conociera. Eso me pasa a mi. La que creía conocer parece que ha desaparecido, pero yo sé que sigue ahí. Porque tal vez, yo a ella le de la misma sensación, pero creo que ella sabe que siempre, voy a estar para ella y que todos los putos días, la voy a seguir echando de menos. Que no la voy a olvidar. Y mucho menos, todos los momentos inolvidables junto a ella. Que aún tengo ganas de abrazarla y de cumplir todo lo que hablamos y de hacer sueños realidad. Pero solo con ella. ¿Pero ella va a estar dispuesta a todo eso? Yo estoy aquí, al pie del cañón, esperando. ¿Dónde estás tú? ¿Estás para mi tanto como yo estoy y estaré siempre por ti? Han sido demasiadas cosas, demasiados momentos, demasiados miedos, demasiadas sensaciones y demasiadas personas, las que nos han aplastado, hasta tal punto, de que duele. Joder, si duele. Que aunque llore cada vez que pienso en la circunstancia, que aunque sienta envidia porque simplemente quiero ser como tú, con tu belleza, con tu alegría, con tu sonrisa, con tus ganas de vivir, con tu fortaleza y valentía, aunque me muera de ganas de ser tan importante para la gente, como lo eres tú. Yo si te quiero.

28 de agosto de 2012

Sonríe, ya no por mi, por ti.

Lo admito, estoy asustada. Tengo miedo. Estoy cagada. Miedo de no ser lo que quieres que sea. Miedo de que te decepcione, otra vez. Miedo de que veas en ella lo que no ves en mi, la perfección, la alegría, las sonrisas, el amor. Miedo de volver a decir que te quiero y que ya no me respondas. Miedo a quedarme de pie, porque sobro. Miedo a mirar algo que no quiero ver. Miedo a la situación pueda conmigo. Miedo a ir al baño y mirar mi cara después de días llorando. Miedo a encontrarme con la realidad, esa que me aplasta y no me deja respirar, hasta que me ahogo, me asfixio. Miedo a dar una paso y caerme. Miedo.... a perderte. Ese es mi punto débil. Tú lo eres. Y aunque me joda, te diré una cosa, me importa una mierda con quién sonrías o el motivo de ello, simplemente quiero que estés bien. Aunque yo no sea la culpable de esa felicidad. Tengo miedo a no volver a ver tu sonrisa. No dejes que eso pase, por favor. Sonríe, ya no por mi, por ti.

18 de agosto de 2012

Eres el creador de lo que ahora soy.

Eres el creador de mis sonrisas. Eres el creador de lo que siento, en mi pecho, eso a lo que llaman amor, eso que solo siento, estando contigo. Eres el creador de todas las mariposas, o lo que haya dentro de mi, cada vez que me dices te quiero. Eres el creador de esta niña cursi, ñoña, desastre y tonta. Eres el creador, de que no pueda pasar ni una sola hora sin hablar contigo. Eres el creador de me vean por la calle y digan, mira, esa chica está enamorada. Pero no estoy solo enamorada, estoy enamorada de ti. Es muy diferente. Eres el creador de nuestra magia.

Vamos a darnos besos por ahí.

Quiero puestas de sol a tu lado. Quiero un te quiero verdadero, tuyo, en mi oído, haciendome estremecer. Quiero ser la única. Quiero ser con lo que sueñes cada noche. Quiero ser tus sonrisas y la que seque tus lágrimas. Quiero ser la que nunca te verá caer, porque estaré ahí, para que nunca te tropieces, y si eso pasa, yo caeré contigo. Quiero ser el viento que roza tu cara, como un leve suspiro. Quiero ver mis ojos reflejados en los tuyos. Quiero que seamos dos y al segundo, ser solo una única persona. Te quiero a ti.

'Cierra los ojos e imagina que estoy allí, contigo, siempre lo estoy'.

Aunque no me veas, sigo aquí. Aunque no me veas, lloro cada una de las palabras que salen de tu boca. Aunque no me veas, estoy detrás tú, como tu sombra. Aunque no me veas, estoy dispuesta a no dejarte caer, te cogeré y te mantendré en pie hasta en el final. Aunque no me veas, escucho contigo nuestra canción. Aunque no me veas, puedo sentir tu pulso acelerado con el mío. Aunque no me vas, puedo notar tus labios suaves en mi mejilla. Aunque no me veas, estoy dormida a tu lado, todas las putas noches. Aunque no me veas, daría mi vida por ti, porque sin ti, no vale ni una mierda, cariño.

16 de agosto de 2012

Piensa antes de hablar.

Mirarse al espejo y preguntarse, ¿en qué me he convertido? ¿quién me ha hecho ser así? Es duro. Es duro, abrir los ojos y no reconocerte. No saber quién eres y porque sigues respirando. Te encierras en el baño y tu vida pasa ante tus ojos. Dime, pequeña, ¿cuántas veces te han insultado por ser como eres? ¿por no ser aquella estúpida barbie del fondo de tu estantería? Dímelo, dime todas esas veces que lloraste por sentirte inferior a las demás. Por salir a la calle y ser una hormiga, a la cual, en cualquier momento pueden pisar. ¿Cuántas veces te encerraste en el baño para hacerte daño? ¿Cuántas veces soñaste que un día te levantarías siendo unas de esas chicas preciosas de cara y con un cuerpo de cine? ¿Te duele que te llamen fea, verdad? Porque a mi si. A mi y a miles de chicas más. ¿Y os digo una cosa? Nunca llegaré a quererme. Lo tengo asumido. Espero que todas las demás, lo hagan, pero yo no. ¿Queréis saber otra cosa? No paseis vuestra vida, encerradas en vosotras mismas. Salid, salid y mostraros tal y como sois, nunca sabréis quién se puede enamorar de vuestra sonrisa. Las sonrisas sirven para mucho más que para ocultar cosas. No es vuestra culpa, no es el espejo, simplemente son las personas. Porque me reitero en lo que siempre he dicho, el mundo está repleto de monstruos que se hacen llamar personas. Los monstruos, monstruos son. No dejéis que os pisoteen. No os dejéis matar poco a poco. Sed vosotras mismas, hasta vuestra última bocanada de aire. 

28 de julio de 2012

Ojalá estuvieras aquí.

Ojalá pudiera ser esa vecina, que puede abrir su ventana y verte sonreír. Ojalá pudiera ser yo, esa chica con la que te tropiezas en la calle y aunque ya no la veas más, ha marcado un momento en tu vida. Ojalá pudiera estar detrás tuya y taparte los ojos, que te dieras la vuelta y me besarás delicadamente, como si fuera de cristal. Ojalá fuera yo el cartero, que llamo a tu telefonillo y escucha tu jodida voz. Ojalá fuera la panadera que te vende el pan todos los días, por las mañanas y te ve aún con esa cara de niño bueno que tienes. Ojalá fuera tus sábanas para despertarme encima de ti. Ojalá fuera cualquiera de tus amigos, para poder hacer el tonto contigo y verte reír. Ojalá fuera a esa persona a la que tal vez, ahora estés abrazando. Ojalá me pudiera comer cada puto kilómetro y después darte todos los besos que te corresponden. Ojalá pudiera tenerte aquí, ahora mismo, a mi lado, viéndome escribir esto y diciendo, 'déjate de ojalás y dame un beso, pequeña'. Ojalá.

Kilómetros. ¿Los superamos?

Mirarte y que me sonrías. Mirarte y sonreír yo. Mirarte y perderme en tus ojos color chocolate. Dormirme sobre tu pecho y sentirme protegida, gracias a grandes brazos. Mirarte antes de cerrar los ojos y verte por las mañanas, despeinado y con cara de sueño. Tenerte cerca y sentir como me tiembla todo, hasta tal punto de que el mundo desaparezca y somos estemos tu y yo. Dos chavales enamorados. No saben de amor. Pero lo hacen como pueden. Un amor algo estúpido y torpe. Pero verdadero. Poder quitar tus lágrimas a besos. Y subir encima de tu cintura, mientras tu me empotras contra la pared. Ser solo una persona. Apoyarnos, en todo. Ser felices. Poder susurrrar cosas sobre tus labios, mientras tú me miras. Cogerte la cara con mis manos y decirte que todo saldrá bien. Pero eso, es lo que no sé. No sé si va a salir bien. No sé, si podremos hacer todo eso. Porque al fin y al cabo los kilómetros siguen ahí. ¿Quieres superarlos conmigo? ¿O piensas rendirte?

Querer y acabar perdiendo.

Lo miraba detenidamente, estudiándolo detalladamente, esperando así, comprenderlo. Comprender porque me hacía esto. Lo tenía delante mía, pero no sabía que decirle después de todo lo vivido.  ¿Un perdón? ¿Un gracias? ¿Un vete a la mierda y déjame en paz? En realidad, yo no quería paz. Yo lo quería a él. A él y a su manía de hacerme sonreír. A él y su forma de ignorarme. A él y a su forma de mirarme. A él y a su forma de enfadarse conmigo y a los minutos decirme 'te quiero, tonta'. Quería que me besará hasta que mis putos labios se quedarán secos. Quería fundirme con él todas las putas noches de mi vida. Quería quitarle esa máscara, de chico sin sentimientos. Quería que fuera solo mío. Quería sentir su pulso acelerado, encima de mi corazón. 
Por eso, cuando por fin se dignó a mirarme, solo pude dibujar el contorno de sus labios y besarle. El beso sabía a un adiós. A un no podemos estar juntos. Amargo. Jodidamente amargo. Pero había que aceptarlo, cuando se quieren tantas cosas, al final, acabas perdiéndolo todo. 

No te vayas, bebé.


Piensas que ya no puedes respirar más, se te hace un nudo en la garganta, miras a tu alrededor, ves a toda la gente, te gritan, te acusan de que cosas que tú nunca podrías haber hecho, se ríen y te vuelven a dejar sola. Y lloras. Te sientas en el suelo y te echas las manos a la cabeza. ¿Qué has hecho tú para merecer esto? ¿Por qué? ¿Por qué a mi y no a otra persona? No te puedes ni levantar, estas sin fuerza, mentalmente muerta. Sin ánimos. Sin nadie. Sola. Otra vez. La historia se repite. Es un círculo vicioso, y no puedes evitarlo, el sentirte atraída en dar vueltas y vueltas en él, hasta que te mareas y quieres salir, chillas, suplicas, pero ya nadie te hace caso. Hasta que algo te deslumbra. Entornas los ojos, es una luz cegadora. Sientes una respiración a tu lado. Es alguien. O mejor dicho, es él. Lágrimas de alivio, de consuelo y de alegría se te escapan. Te mira y sonríes, como una niña pequeña. Te tiembla todo. Lo tocas y ves que es real. Que no es tu imaginación, que está aquí. Te abraza, sabes que él no se va a ir. Que va a estar ahí, junto a ti, hasta que la tormenta pase y vuelva a salir el sol. Porque... siempre hay alguien para ti, aunque no lo veas, está. Delante de tus narices. Y te salva. Para siempre. 


12 de mayo de 2012

Te quiero príncipe.

Os hablaré, de los chicos. Habitualmente son gilipollas. Uno más que otros, obviamente. Te suelen tratar como a un juguete. Un día le gustas y al otro decide ignorarte. La mayoría son tontos, no suelen enterarse de nada, ni aunque les tires un millón de indirectas. Hay que decirselo todo claro. No aprecian nada de lo que haces por ellos. Y cuando estás ilusionada por hablar con él e intentas sacar conversación, él te responde con jodidos monosílabos. Además de que solo se fijan en el físico, no ven más allá. No profundizan. La mayoría no son detallistas y no se acuerdan ni de la mitad de las cosas. Un por ciento alto de chicos, no son nada románticos, ni te besarán debajo de la lluvia, ni te susurrarán un te quiero al oído. Te llevan a la cama, pero no precisamente para decirte un 'Buenas noches princesa', darte un beso en la frente y dejarte dormir abrazada a él. Además son unos putos egocéntricos, que solo piensan en ellos mismos, no piensan en como estarás tú. Y siempre, siempre, tienen que llevar la razón en todo o casi todo. Y por supuesto, solo viven por y para sus amigos. Son jodidamente complicados.
Y aún así, con todos esos defectos que los chicos tienen, tú ahora mismo, estás llorando por uno de ellos.  Porque al final, las chicas somos las más tontas e incompresibles. Y yo, estoy enamorada de unos de esos gilipollas. Y si pudiera dar marcha atrás y poder elegir. Lo haría. Lo elegiría a él y a todos sus putos defectos.

3 de mayo de 2012

El mundo sigue girando, a pesar de que tu corazón este destrozado.

Miro hacia abajo y pudo ver como sus pies, hacían que varias piedras, cayeran al vacío, a la nada más absoluta.  Desde que nació, su vida fue una caída para abajo, para el núcleo terrestre, rompiendo así esas teorías físicas estúpidas. ¿Por qué si siempre había estado cayendo tenía miedo ahora? Solo era un salto y todo terminaría. Saco aquella que tanto tiempo había estado guardada en su bolsillo trasero del pantalón y lo vio. Otra vez. Su pelo rubio y corto, sus ojos brillantes y verdes, esperanza, esos  pequeños brazos que tantas veces había estado junto a los suyos y sobre todo, esa sonrisa, la de su hermano. Lo echaba tanto de menos que dolía. Quería estar con él y está era la única solución. Mientras caía una lágrima desobediente por su mejilla, tiró aquella foto, susurrando un, nos vamos a ver pronto     pequeño. Suspiró, cerró los ojos y extendió sus brazos. Respirar, espirar, ¿para qué? Nadie lo echaría en falta. De repente, sin esperarlo, sintió un brazos por detrás, subiéndose encima de él, haciendo que casi los dos cayeran por ese precipicio. No lo hagas, por favor, no lo hagas, sollozo su voz. Él confundido se dio la vuelta y la tuvo a escasos centímetros. Bajó la cabeza para poder mirarla, ya que le llegaba por el pecho. Como siempre, estaba con su pelo pelirrojo al viento y con esos ojos marrones, que suplicaban que volviera con ella, derramando lágrimas, que tiempo después él no se perdonaría jamás. Era la mujer de su vida.
Te quiero, Jace, ¿me escuchas? yo te quiero, no me puedes hacer esto. No puedes dejarme sola, Jace... me lo prometiste. Entonces él, después de años, sufriendo, se dio cuenta, no podía quitarse la vida, había gente aún en el mundo que le quería y necesitaba, había gente que lloraría por su muerte, pero había estado tan cegado por la ida sin vuelta de su hermano pequeño, que no podía ver más allá. La abrazo, abrazo a la chica que le había devuelto la vida, y no hizo falta palabras, ellos se entendían, ese era su idioma. 

7 de abril de 2012

Él muere solo y lentamente.

"Me mata estar así", eso lo que él pone en todas sus redes sociales. Pero en realidad, todo es culpa tuya. No te mata estar así, te mata saber que él y no tú, es el que la va a abrazar durante la tormenta y el que la va a besar cuando llegue la calma. Te mata pensar en sus manos adorando su cuerpo y que su cuerpo y no el tuyo, sea el que caliente su cama. Él será el que le vuelva loca por las noches y después le despierte con un 'Buenos días princesa'. Solo él, podrá enviarle un SMS, diciendo 'Quiero verte pequeña' y ella sonría como una tonta enamorada. Te mata saber que él susurrará en su oído, 'te quiero' y ella le responderá de la misma pequeña, mientras besa su cuello y no el tuyo.  Claro, que te mata.. poco a poco, te va consumiendo como el fumar. Pero ¿sabes lo que verdaderamente te mata? El saber que todo esto lo podrías estar haciendo tu, pero fue tu elección dejarla pasar, no quererla en su momento oportuno. Preferiste tratarla como a una zorra, preferiste que ella llorará por ti, antes de que fuera feliz contigo. Era como un suicidio y tu lo sabías.

6 de abril de 2012

No soy lo que quieres. Soy lo que soy.

Tal vez, si es verdad, que me gustaría poder dar marcha atrás en el tiempo y pararlo, justo en ese momento. Especial y doloroso. Para no decir esas palabras, para no soltar esas lágrimas. Si pudiera hacerlo.. ahora mismo sería la princesa de hielo que prometí, que sería siempre. Inquebrantable, a la que nadie nunca haría daño. Pero ahora ya es imposible. No puedo volver atrás, no puedo cambiar los actos que ya están hechos. Simplemente puedo aceptarlo, asumir lo que hice y sus consecuencias y aprender a vivir con ello. Porque en realidad.. eso, es lo que ha hecho que sea como soy hoy en día. Con miles de defectos, pero siempre con una sonrisa para ti.

31 de marzo de 2012

Que el miedo a volver sufrir, no te impida amar.

Si no lo preguntas, nunca lo sabrás. Repite una y otra vez tu mente. Pero tienes miedo. Miedo a volver a sufrir. Miedo a ser rechazada, a no ser querida de la misma forma. Esta es tu oportunidad, lo miras. Y sonríes como una boba. Las palabras se quedan atascadas en tu garganta, él te mira impaciente, con curiosidad. Es tu oportunidad, sabes de sobra, que a lo mejor ya no viene ninguna más. Porque los trenes pasan una vez y si nos los coges, los pierdes para siempre. Te ríes tontamente. Y él te acaricia la mejilla con suavidad. Esto lo hace todo más complicado. Tienes delante a la persona que quieres, delante tuya, esperando a escuchar esas palabras que os harán a los dos los chicos más felices, sabes que este es tu momento, pero sin embargo no dices ni una palabra, le sonríes, te despides y te vas. Huyes. Y todo por el puto miedo.

Todavía estás dentro de mi.

El chico silencioso, se acercó por detrás y le dio un pequeño golpecito en el hombro. Ella se giró enfadada con la persona que le estaba haciendo perder su momento de tranquilidad, antes de volver a su infierno. Pero cuando vio al chico de ojos color marrón chocolate y pelo dorado, enfrente suya, su mundo se le cayó encima poco a poco. Él le sonrío. Y a ella se le cayó de las manos la chaqueta y se puso rápidamente las manos en la boca, mientras por sus ojos caían lágrimas que eran imposibles de controlar. Era él. Después de tantos meses, él volvía a aparecer en su vida. Y de repente. Lo sintió. Eso que necesitaba desde hacía tanto tiempo. Podía volver a respirar, porque él estaba a su lado. Y él siempre había sido su aire, antes y cuando se marchó, siempre. El chico se acercó un poco más a la chica a la que más había querido en toda su vida y la abrazó con miedo a que todo fuera un sueño de los suyos, con miedo a que de un momento a otro ella desapareciera. Se esfumará. Ella lloró en su pecho desconsoladamente, mientras él acariciaba su pelo una y otra vez, eran tan suave y olía como antes. Su típico olor. El que él tanto extrañaba todos los putos días de su vida.
-Te he echado de menos, pequeña. 
-¿Qué haces aquí? -ella se separó de él a duras penas, se quedaron a milímetros y ella sintió que se volvía cada vez más y más pequeña, siempre le pasaba cuando él estaba a su lado, era inevitable.- ¡Te odio! ¡Eres un cabrón! -y ella volvió a llorar, la mataba verla así y más si era por su culpa. -
-He venido a por ti, no podía pasar un día más, sin ver tu sonrisa.
-¿No crees que ya has dicho suficientes mentiras? Para ya, me haces daño. -y como él intuía, ella no se olvida de todo lo que había pasado en el pasado. Nunca se lo perdonaría.- Antes de que te vayas otra vez, ¿me puedes decir como conseguiste olvidarte de mi? -esa pregunta lo dejo en punto muerto..- 
-No lo he logrado, princesa. No he olvidado tus besos húmedos y con sabor a fresas, tampoco he olvidado el día que estuvimos todo el rato dentro de la cama escondiéndonos del mundo, y mucho menos he podido olvidar el sonido de tu risa esa que me vuelve loco. Y nunca, jamás, me he podido olvidar de ti, ¿sabes por qué? Porque nunca se olvida a la persona que ha sido tu primer amor, a la persona que siempre tendrá tu corazón. 


30 de marzo de 2012

Un abrazo eso es lo que más necesito ahora.

Lo único que puedo hacer es llorar. Sé que no servirá de nada, ni arreglará todas mis mierdas. Pero al menos después de tanto llorar, caeré rendida y dormiré y al menos en unas horas no pensaré en todos mis problemas. No sé que decir. Hoy es uno de esos días en los que las paredes se te echan encima y solo quieres estar sola. Para poder tirar cosas al suelo como una loca a la vez que gritar, pero sin que me escuche nadie. Como gritar en silencio. Cualquier cosa que me digas hoy, me hará llorar. Soy una marioneta con la cual están jugando demasiado y al final los hilos se me romperán. Estoy cegada por las lágrimas y sorda por el silencio. En mi vida la calma y los arcoiris después de la lluvia no existen. Solo puedo ver nubarrones negros en el cielo. Antes he dicho que solo quería estar sola, pero en realidad, os he mentido. Sí, sí, no quiero estar sola, el problema es que quiero estar con esa persona y esa persona no está conmigo.. y duele mucho.

26 de marzo de 2012

Atentamente la chica que solo quería que sonrieras.

A veces los perdones no son suficientes comparado con todo lo sufrido. Un 'perdóname, te echo de menos', tampoco cura todas las heridas sin sanar aún, que te hicieron. Un 'no llores más, me mata verte así' no hace que por tus mejillas no caiga agua salada de tus ojos. Porque.. ¿no pisoteó mi corazón cuando más amor necesitaba? Sí. ¿Y existe algo peor que te dejen tirada cuando estás en una horrible parte de tu vida? No.
Anoche mientras miraba las estrellas de mi techo, esas que me pegaste después de tu viaje, comprendí que no vale la pena intentar olvidarte. Porque sé que no lo conseguiré. Los primeros amores no se olvidan, solo se aprende a vivir sin ellos. Ahora me dices que ya no te quiero, no cariño.. te quiero y siempre lo haré, solo que te lo deje de demostrar. Porque cada vez que lo hacía tu solo escupías en ellos, en mis sentimientos. Y dolía. Y lo siento, pero no quiero sufrir más y menos por ti. Y puede que un día te perdone, pero nunca olvidaré lo que me hiciste. Ahora quiero que me escuches atentamente, es la última cosa que te pido...te quiero decir que cada vez que pienses en mi, no pienses en esa chica que no dejaba de llorar y que te insultaba por teléfono después de tu ida, piensa en esa chica que pase el tiempo que pase, será esa idiota que te siga queriendo. 

25 de marzo de 2012

Yo estaba dispuesta a regalarte el mundo.

Acabo de descubrir que solo era un cobarde. Que huye espantando del amor. Como si fuera alérgico a ello. Cuando en realidad lo que más desea es encontrar a esa chica que le vuelva loco. Pena que no fuera yo. Ni que no lo fuera mi antigua mejor amiga. Ni todas las demás. Tenía su manera de hacer sonreír con pequeños detalles como un 'guapa' más un silbido por el pasillo del instituto a las ocho de la mañana. O un '¿a quién tengo que matar pequeña?' cuando te veía mal. Siempre sabía elegir las palabras adecuadas. Era todo un galán. Y lo mejor de todo no era eso. Era que él era mi confidente desde los tres años. Según las chicas de mi entorno era muy afortunada como tenerlo como mejor amigo. Y supongo que era verdad. Porque siempre se colaba por el balcón de mi habitación por las mañanas para despertarme con un, buenos días bonita. Y se quedaba conmigo por las noches a cuidarme cuando estaba enferma, a mi lado, abrazándome. Y la verdad es que no tengo nada malo que decir que él, porque hasta sus manías eran encantadoras. Pero un día después de habernos pasado la tarde entre besos y abrazos, me dijo que me tenía que dejar sola. Lloré y le supliqué una razón, un solo puta razón por la que hacía aquello. Nunca lo supe y nunca lo sabré. Lo único que sé ahora es que.. tal vez sus palabras no valían nada, que sus 'eres el amor de mi vida' eran más falsos que la zorra de la esquina. Sus promesas volaron con el último cigarrillo que su fumó estando conmigo. Tal vez le agobié o presioné demasiado y salió corriendo porque lo aplastaba. O simplemente tenía miedo.. a ser amado, a que alguien fuera capaz de dar su vida por él. No le culpó, el amor apesta o al menos ahora que ya no estás conmigo.


Tengo sentimientos. Soy humana. Stop bullying.

No soy la chica más inteligente. Y mucho menos soy la chica más guapa de esas que ves por la calle y te quedas embobado. Que va. Tengo miles de defectos y pocas virtudes. Lloro más de lo que cualquier puede pensar y soy torpe y patosa. Pero ¿quién dijo que todos teníamos que ser perfectos? Yo no lo soy. Pero eso no te da derecho a insultarme. Y mucho menos a hacerme sentir inferior que todos los demás. Nadie sabe lo que es tener que ir todos los putos días a ese lugar donde la gente solo sabe despreciarte y reírse de ti. ¿Qué tal una dosis de respeto? Creo que la necesitáis, urgentemente. Lo peor es que la gente a las cuales creías que eran tus amigos te decepcionan siendo como los demás. Y todo empieza por mis gustos musicales. Lo siento de verdad, pero no lo entiendo. Y lo que yo lloro y sufro no se lo deseo ni a la más zorra de todas. Y a mi mente solo pueden llegar palabras y actos que han marcado mi vida. La persona más importante para mi, me dice que siempre seré el amor de su vida, pero que no podemos estar juntos porque somos muy diferentes. Las que consideraba mis mejores amigas, ahora me dicen que es mejor que estemos separadas que juntas tenemos muchos problemas. Todo son excusas baratas. Si tu amor por mi fuera tan grande como dices, no importaría que fuéramos diferentes, lo superaríamos, juntos. Pero preferiste mentirme. Y hacer más daño. Al igual que si nuestra amistad fuera la mejor como vosotras decís podríamos superar esos baches que tenemos. Porque de eso tratan las amistades. 
Ahora solo me queda esperar a que algún día se den cuenta de todas las lágrimas que derrame por ellos. Y también, intentar encontrar la felicidad dentro de ese oscuro pozo.

24 de marzo de 2012

Monstruos hay en todos lados.

Las ganas de huir de este mundo me invaden otra vez. Las ganas de salir corriendo de toda la gente que me rodea, me llega otra vez. Las ganas de mandar todo a la mierda y huir, se apoderan de mi. Quiero huir de aquí, dejar a atrás esta rutina que me aplasta. Solo quiero irme, irme para olvidar las risas y los insultos que se repiten en mi mente. Tal vez solo parezca una cobarde diciendo todo esto, pero en este punto me da igual lo que le parezca a la gente. Ya he luchado demasiado, ya he hecho todo lo que estaba en mi mano, pero juro que no puedo, no puedo seguir así... No no puedo, porque me está matando.. Solo necesito irme. Por eso, que no te extrañe que un día no me vuelvas a ver. Juro, que un día cogeré una maleta y meteré las cuatro cosas necesarias, y me iré al sitio más alejado donde los monstruos no me puedan coger.. aunque pensándolo bien, monstruos hay en todos lados. 

Pequeña eres lo más grande de mi vida.

Me miró, me dijo que siempre me querría siempre y se marchó. Desapareció de mi vida. Para siempre. Y eso es mucho tiempo. No puedo evitar acordarme de él, como ese chico con una coraza de hielo sobre su corazón. Ese chico que estaba con miles de chicas solo para sentirse importante. Yo estuve con él. Me dio su confianza. Incluso logré que me sonriera y abrazará  sin yo pedírselo. Y eso es de lo que estoy más orgullosa. Pero se marchó, de un día para otro.. me dijo que solo me hacía daño. Eso no era verdad. No importaban las lágrimas, porque después él me sacaba de casa y me hacía sonreír, con un 'pequeña eres lo más grande de mi vida'.  ¿Sabéis lo bonito qué es que alguien te diga eso? Y más si sale de su boca.
Pero desgraciadamente se fue para no volver. Sus promesas volaron como el humo del último cigarrillo que se fumó. Ahora todos los días lo veo en mi espejo. Ahí recordándome porque estoy como estoy. Porque sufro lo que sufro. Siempre. Y sé que no se va a ir. Porque él es una parte de mi. ¿Y se puede vivir a medias? 


23 de marzo de 2012

Naufragio.

¿Alguna vez te has sentido como si estuvieras en un barco que está naufragando y solo te gustaría correr? Yo sí. Constantemente. Mi vida se basa en eso. Un día puedo estar en la ola más alta del naufragio con una sonrisa imborrable en la cara, con la autoestima por el cielo gracias a mis tacones de diez centímetros y con ganas de comerme el mundo contigo o sin ti. Pero otras, que son las más habituales, suelo estar en esa ola que hace que tu barco se vuelque y se hunda. Bajo tierra. Ahogándome con el agua salada de mis ojos. Viendo como todo a mi alrededor se salva, se queda arriba, en la superficie, respirando..  sintiendo, sonriendo, viviendo. Sinceramente, me gustaría ser una de esas personas inquebrantables, que no sufren por tonterías y que sonríen a pesar de todo.
Mi barco se hunde para dejarme bajo tierra.

22 de marzo de 2012

Monstruos que se hacen llamar personas.

Me encuentro debajo de mi cama. Asustada. Como siempre. De pequeña me contaban que debajo de mi cama podían haber monstruos feos y malos. Esas historias siempre conseguían asustarme y cuando me iba a dormir siempre miraba debajo de mi cama para ver si había un par de ojos y una boca que me quisieran comer. Nunca los hubo. Respiraba aliviada y me metía en la cama. Y así todas las noches. Que ilusa era. Con el paso del tiempo, he descubierto que los peores monstruos no se esconden debajo de las camas ni dentro de los armarios. No, están al descubierto. Siempre he estado engañada. A ellos no les hace falta esconderse, son valientes y crueles, viven entre nosotros. Historias urbanas. Puedes ir andando por la calle y mirar a la derecha, y observar a esa chica, que siempre camina a tu lado, te escucha y te comprende, pero lo que no sabes... es que a lo mejor, esa a la que llamas 'mi mejor amiga' es una de ellos. Monstruos. Se hacen tus amigos, te hacen creer que eres parte de algo especial y después rompen tus ilusiones y escupen en tus sentimientos. Clavándote un puñal por la espalda, desprevenida. Una sola palabra: traidores. 
Y como he dicho al principio, ahora estoy escondida donde todo el mundo dice que habitan los monstruos, pero en realidad, es el único sitio donde una puede estar a salvo de ellos. Me escondo del mundo. Y de los seres que viven en el. Al final, tenían razón, siempre que alguien tenga la oportunidad de hacerte daño, lo hará, no lo dudes. Todos estamos enmascarados. Todos somos crueles. En esta vida todo son monstruos disfrazados.